Todo este tiempo extrañándote, viéndote en cada espejo, oyéndote en cada radio, oliéndote en cada ventana, estoy anhelando verte nuevamente, cada día, por el resto de mi vida, pero pienso y parece ser que el destino juega con nosotros, como dos criaturas en un laberinto, en vez de correr entre paredes, corremos entres nuestros atareados días, con la esperanza de encontrar y mantener este amor. Puedo evitar recordarte, pero no puedo evitar sonreír cuando lo hago, si tan solo pudiera borrar todo esto que nos separa, si tan solo pudiera llevarte ha una isla desierta, colocaría tu nombre a la rosa mas hermosa que encuéntrese, pero esta este muro, este laberinto; la vida dinámica y atareada que vivimos, en donde parece no haber tiempo para nada mas, esto hace que me pregunte, ¿Porque hacer todo esto, si no estoy contigo? Supongo que cada quien elige su camino, yo ya elegí el mio, estoy haciendo un gran agujero en ese muro, para poder estar junto a ti, pero necesito de tu ...
Tendremos la llave, para abrir estas puertas llenas de respuestas, dentro de estos muros llamados mundo, ¿habra algo más que vivir por vivir? Porque es lo único que hacemos, nacemos y morimos, nos enamoramos y destruimos, hacemos la guerra para lograr la paz, en donde la paz es el trofeo de los lados involucrados. Siempre siento la misma historia en donde sea que estés, de donde sea que vengas, viviendo la vida con rapidez y recordarla en la vejes como la obra de teatro a la que nunca asistimos. En estas paredes, son muy pocos, son que se detienen ha observar, a sentir, a escuchar, como si el tiempo se congelara adelante de ellos, en donde cada segundo vale tanto como la vida misma, ellos son los únicos que realmente viven, porque los demás solo estamos muriendo sin tener un boleto para la obra de nuestra vida.